El mundo quedó fascinado al ver a Kate Middleton salir del hospital con el príncipe George, Charlotte y Louis. La duquesa de Cambridge lucía perfecta con vestidos, en tacones, con un maquillaje sutil.

La actriz Keira Knightley opinina sobre esto en su  ensayo “El sexo débil”, incluido en el libro The Pink Protest.

“Miramos la pantalla del televisor. Ella (Kate) estaba fuera del hospital siete horas después con la cara maquillada y tacones altos. La cara que el mundo quiere ver. Esconde. Oculta nuestro dolor, nuestros cuerpos divididos, nuestros senos goteando, nuestras hormonas enloquecidas. Luces hermosa. Luces elegante, no muestras tu campo de batalla, Kate. Siete horas después de tu lucha con la vida y la muerte, siete horas después de que tu cuerpo se abre, y la vida sangrienta y grita sale. No lo muestres. No lo digas. Quédate allí con tu hijo y te disparará un grupo de fotógrafos”, se refirió la actriz.

La crítica de Keira es muy dura, pero es genuina porque ella narra el proceso del parto de su hija Edie, quien nació un día antes que la princesa Charlotte. En la víspera, Keira recuerda haber sentido cuando se le rompió la fuente durante un paseo en Londres. Y en el día del nacimiento de su hija rememora: “La sangre empapando almohadillas sanitarias”, haberse expuesto a los hombres en la habitación, “la sangre corría por mis muslos”

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